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Algoritmos que son recetas: entrevista a Pablo Ripollés

20 abril, 2012

Pablo Ripollés habita el ámbito de la programación creativa. Ha colaborado con artistas tan influyentes como Theo Jansen y Julian Oliver, y documenta sus experiencias en su blog: nonsense engineering.

Aprovechamos su reciente paso por la escuela (estuvo a cargo del workshop de Processing) para hacerle algunas preguntas sobre la profesión, el sector y su trabajo como docente en la Escuela de Visual Communication del IED Madrid.

Un ámbito como el tuyo a veces provoca miedo o incluso rechazo en quienes quieren trabajar en el ámbito del diseño, ya que no lo consideran indispensable para ejecutar su trabajo, ¿cómo podrían ahuyentarse prejuicios de este tipo? ¿crees que están fundamentados? ¿podrías darnos algunos ejemplos que demuestren la complementariedad de ambos ámbitos?

A menudo, el ámbito del diseño se concibe vinculado exclusivamente al conocimiento artístico y, a su vez, el ámbito de la programación se concibe vinculado exclusivamente al conocimiento científico. Ambas son ideas preconcebidas, es decir, ideas formadas sin demasiado juicio crítico, en este caso derivadas de simples prejuicios de carácter histórico-cultural. La separación arte-ciencia no siempre ha estado ahí, se trata de una separación esencialmente artificial introducida en algún momento de la historia por motivos seguramente comprensibles en ese momento, pero perfectamente cuestionables en la actualidad. ¿Era Leonardo da Vinci un artista o un científico?

Para considerar que algo es o no indispensable hace falta juicio crítico. La indispensabilidad o no de un área de conocimiento depende exclusivamente de lo requerido o no que sea dicho conocimiento a la hora de ejecutar un trabajo. ¿Cómo se [pre]concibe el ámbito del diseño?

La arquitectura requiere conocimientos sobre diseño arquitectónico pero también sobre cálculo de estructuras. Podemos ver que el “puzzle multidisciplinar” en la arquitectura fue resuelto hace ya algún tiempo y, casi por definición, la práctica tradicional de la arquitectura suele ser bastante estática, es decir, habitualmente no cambia o apenas lo hace. En estas circunstancias podemos aceptar que en la medida en la que “el arquitecto” (que es quien tiene conocimientos sobre diseño arquitectónico) se mueva dentro de los márgenes de la práctica tradicional de la arquitectura, no le hará falta ser también “el ingeniero” (que es quien tiene conocimientos sobre cálculo de estructuras). Considerar que el cálculo de estructuras no es indispensable para el diseño arquitectónico pasa necesariamente por limitar la propia concepción del mismo ámbito del diseño arquitectónico. ¿Cómo se [pre]concibe el ámbito del diseño arquitectónico?

Llegado a este punto ¿en qué estamos interesados? ¿acaso en un enfoque del diseño más estático? Bien, en la medida en la que más dispuestos estemos a limitar la propia concepción del mismo ámbito del diseño, menos indispensables serán los conocimientos complementarios como la programación.

El mundo del arte y diseño generativo proporciona numerosos ejemplos que permiten evidenciar la forma que tiene de complementarse el diseño con la programación. Ver, por ejemplo, http://abandonedart.org/

¿Qué supone descubrir nuevos procesos de pensamiento –como el de la programación-?

Me parece fantástica la idea de que hay conocimientos que no los creamos, ni siquiera los aprendemos, están ahí, ¡hay que descubrirlos! y, claro está, luego expresarlos. Algo así ocurre con la programación, ¿qué sería del ser humano desprovisto de este recurso? En efecto, la programación es uno de esos conocimientos que más se descubre que se aprende. Por ejemplo, plantearse el día por la mañana es como programar, planear la ruta de los recados es como programar !incluso cocinar es como programar!

En el fondo, programar es una actividad muy humana que comienza por tomar conciencia de determinados procesos para finalmente pasar a describirlos.

¿Qué metodología didáctica utilizas en tus clases? ¿Qué elementos consideras fundamentales para que los estudiantes comprendan y valoren la dinámica de la programación aplicada al proceso creativo?

Sigo bastante mi intuición pero, a grandes rasgos, se podría decir que suelo hacer una exposición esencial pero muy sistemática de la materia, frecuentemente recurro a la repetición de patrones conceptuales y simetría de conceptos para reducir la complejidad de los mismos.

Una de las aproximaciones que utilizo es la de ilustrar conceptos presentes en la programación mediante realidades que no suelen concebirse relacionadas con ella. De esta forma trato de provocar la reflexión apelando a las ideas preconcebidas mencionadas anteriormente. Por ejemplo, para ilustrar los conceptos de algoritmo, pseudocódico y código fuente utilizo el poema titulado “Para hacer un poema Dadaísta” que Tristan Tzara escribió en 1920. Esto se plantea de forma tal que al final de la clase escribimos un programa que en realidad es un poema. Por ejemplo, para ilustrar las nociones de actores, pasos, orden y lógica en un algoritmo utilizo referencias a la receta para hacer una Paella. Esto se plantea de forma tal que al final de la clase se identifica la programación hasta en lo más cotidiano.

En esta misma línea se encuentra el uso de Processing (http://processing.org/) como recurso para descubrir la programación de forma visual y mediante el método heurístico de prueba y error.

La programación en sí es un proceso creativo. Frecuentemente, una misma cosa se puede plantear desde distintos puntos de vista o se puede clasificar atendiendo a diversos criterios, esencialmente hace falta interés, imaginación y buen gusto para elegir el ángulo deseado en cada circunstancia. Lo mismo ocurre con la programación, es precisamente en esos grados de libertad donde interviene la creatividad. La elegancia de un diseño (hardware o software) puede plasmarse tanto en su forma como en su función. Considero que dos elementos fundamentales para cualquier proceso creativo podrían ser 1/ saber lo que se quiere contar, 2/ saber cómo expresarlo. Esto es muy básico pero también muy importante.

¿Qué consejos darías a un estudiante que esté interesado en dirigir su carrera hacia el mundo de la programación desde la perspectiva del diseño?

No sé si puedo dar muchos consejos, pero definitivamente yo invitaría a cualquiera que estuviese interesado en las nuevas artes y medios visuales a que abra su mente y que se anime a evolucionar de la actitud multidisciplinar a la actitud interdisciplinar. Si entendemos “diseño” ampliamente, no cabe duda de que la buena programación se nutre del buen diseño.

¿Por qué recomendarías estudiar Visual Communication en el IED Madrid frente a otras escuelas?

Especialmente en el contexto de las artes y medios visuales ocurre frecuentemente que los proyectos tienden a implicar, cada vez más, distintas (por no decir dispares) áreas de conocimiento, las cuales podrán estar o no representadas por disciplinas. Tal y como ya se planteó en un artículo anterior ¿cuáles podrían ser los motivos por los que un área de conocimiento dada pueda no haberse constituido todavía como disciplina?

Creo que todo lo que abunde en una actitud progresista y vanguardista de cara a la educación y a sus contenidos supone un claro valor añadido que es necesario tener en cuenta para salvar adecuadamente las inevitables áreas de conocimiento interdisciplinar que necesariamente surgirán en nuestro camino.

¡Gracias Pablo!

 

 

Jara Rocha.

Esta entrevista tiene una licencia Creative Commons BY-NC-SA 3.0.

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