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‘Mensajes No Enviados’: entrevista a Edgar Ospina

29 mayo, 2012

Una pieza de Mensajes No Enviados, el proyecto de tesis de Edgar Ospina, ha sido seleccionada para la edición de este año de uno de los encuentros más prestigiosos en el ámbito del póster a nivel internacional: la Trienal de Toyama (Japón). Edgar es exalumno de la escuela de Visual Communication, así que hemos aprovechado esta estupenda noticia para acercarnos a él y preguntarle acerca de sus reflexiones en torno al diseño como modo de vida.

¿Cuál ha sido tu formación? ¿Estudiaste algo antes de venir a IED Madrid? ¿Has completado tus estudios en IED con algo más?

Estudié con los jesuitas mi primaria y secundaria, mi secundaria fue especializada en artes plásticas, luego al salir a la universidad quería estudiar artes, pero no tuve mucho apoyo por parte de mi familia, quienes me recomendaron estudiar artes como hobby, pero que no me metiera de lleno a ello. Así que entré a estudiar ingeniería informática, pero a la vez me inscribí en la facultad de artes de la universidad de Antioquia, a estudiar pintura. A mitad de mi carrera de informática, me di cuenta que no era lo que quería, así que me retire y por rebeldía decidí irme a vivir a Amsterdam, donde estuve viviendo 6 años. Allí realice algunos talleres de fotografía y estuve trabajando en proyectos artísticos para centros culturales como el Frankrijke. En 2005 decidí mudarme a Madrid. Conocí el IED por medio de amigos que estudiaron aquí, entré a estudiar Diseño grafico en 2007 y me gradué en el 2010. Después de graduarme decidí viajar a Nueva York a complementar mis estudios en la SVA (School of Visual Arts) donde hice unos programas intensivos de postgrado en dibujo, tipografía, branding y publicidad.

¿Te interesa algún campo concreto dentro del mundo del diseño gráfico? ¿Tienes alguna especialidad?

Mis proyectos hasta ahora han sido independientes. No los he hecho por ningún encargo (la idea de encargo siento que me limita un poco mi proceso creativo). Sin embargo nunca me cierro a nada, pues mis proyectos los planteo como retos hasta el final, donde siempre terminan aportándome algo.

Mi trabajo lo he enfocado a lo político, pues soy consciente de que la comunicación es un poder y me siento atraído y comprometido en dar voz a algunas causas o problemáticas que siento que merecen ser amplificadas o conocidas.

Fuentes de inspiración: qué y quién.

Siempre me ha inspirado la abstracción geométrica de algunos artistas y diseñadores de los 70´s como Gerd Leuferd, Nedo, Paul Rand, Arthur Hoener, Norman Ives, Carlos Cruz Diez, Alvaro Sotillo, David Consuegra. En cuanto a diseñadores y artistas políticos, admiro mucho el trabajo de Emory Douglas, Milton Glaser, Antonio Caro, William Kentridge y Kara Walker.

¿Incorporas las herramientas y soportes digitales a tu método de trabajo? ¿Consideras que la cultura digital puede ser un marco potenciador para la práctica cultural del diseño?

Generalmente aplico las herramientas y soportes digitales en mi proceso creativo, aunque los bocetos de mis proyectos me gusta hacerlos en lápiz y papel. Normalmente mis trabajos primero los creo manualmente y luego los llevo a un soporte digital, por medio de scanners o lo reproduzco fotográficamente y a partir de ahí aprovechar las posibilidades digitales.

Sí creo que la cultura digital facilita la democratización de las artes visuales y facilita la extensión y amplificación del mensaje en el proceso de la comunicación visual.

¿Cuál crees que es la forma más adecuada hoy en día para presentar un portfolio, teniendo en cuenta la gran competencia que existe en el mercado?

Primero que todo, y absolutamente imprescindible, es sentirnos cómodos con los trabajos que queremos mostrar. No basta con mostrar una acumulación de imágenes atractivas, lo importante es mostrar una línea de trabajo, que tenga una línea discursiva, que tenga un hilo conductor, que narre una historia, una idea, una postura, tu historia creativa.

Háblanos de tu tesis: ¿En qué consiste? ¿Cómo fue el proceso de investigación, definición de su planteamiento, presentación final, etc.? ¿Vas a continuar con ese trabajo?

Mi tesis se llamó Mensajes No Enviados, y trata sobre las distintas capas de censura que encontramos desde las sociedades autoritarias hasta las supuestamente más civilizadas. Las distintas presiones o entes generadores de censura o de tergiversación de contenidos, desde el campo político hasta entes religiosos, sociales o económicos, son cuestionados y metaforizados en mi proyecto de tesis.

Para ello trabajé en tres líneas discursivas: Carteles donde reproduje las portadas de diversos periódicos de países donde se restringe la libertad de expresión como China, Cuba, Irán o Rusia, y eliminé, a través de bloques negros, los contenidos, creando una serie de portadas donde el único mensaje era justamente lo que no se permitía ver; La campaña publicitaria, creando una serie de fotografías con diversas metáforas visuales, potentes y minimalistas, sobre la libertad de expresión. Fotografías muy atractivas como posters sobre la concienciación del tema, acompañado de un video hecho con niños inspirado en la imagen de los tres monos sabios  (no veo, no escucho, no hablo); Y una línea de merchandising, camisetas, etc.

Por último, y como punto absolutamente protagonista, la elaboración de dos libros. Uno de ellos, con cuidado diseño, contiene toda la memoria de la investigación con gráficos, datos extras, textos, imágenes, etc. El otro es un libro absolutamente espejo, una duplicación del anterior, pero con todos los contenidos censurados con manchas graficas en papel vegetal, creando una serie de bloques negros superpuestos al ir abriendo cada pagina, creando un libro abstracto, hermoso pero demoledor.

¿Por qué recomendarías estudiar en la escuela de Visual Communication en el IED Madrid, frente a otras escuelas?

Lo importante de estudiar comunicación visual, es que nos enseña a pensar visualmente. Entramos en contacto con todo el engranaje del mundo creativo y esto nos permite formar un criterio propio. Al estar en contacto con compañeros y creadores de otras áreas, nos ayuda a abrirnos a experimentar en proyectos multidisciplinario y confrontar nuestros trabajos generando debates estilísticos y discursivos.

Por último, nos permite saber cómo pulir un trabajo, cómo exprimir las ideas y cómo afrontar cada proyecto con miras a tu desenvolvimiento futuro como diseñador.

Creo además que el IED, al contrario de algunas universidades o institutos especializados, está en constante contacto con el mundo laboral y sus dinámicas, generando profesionales con una mayor posibilidad de inclusión una vez que te gradúas. Sin embargo, en la España que estamos viviendo hoy, se abren retos urgentes que espero puedan ser abordados eficientemente en el instituto.

 

Esta entrevista tiene una licencia Creative Commons BY-NC-SA 3.0.

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