Guillermo Molina. Internal affairs

Sin título 2013

23 mayo, 2013

La exposición “Sin título 2013″, que tuvo lugar del 1 al 5 de Abril en la sede de Altamira del IED Madrid, recogió una selección de los mejores proyectos de los alumnos del tercer curso de la escuela de Visual Communication para la asignatura de expresión fotográfica que impartió Iraida Lombardía. La muestra fue comisariada por Cristina Anglada y José Ramón Sandar Rivas , del colectivo nosotros-art.com.

Según Cristina y José Ramón, los alumnos participantes en la exposición se proyectan en distintas direcciones a la hora de entender la expresión fotográfica hoy en día, tomando la fotografía como algo más que una técnica o un medio sino un contenedor para contar y revivir historias y recuerdos.

Aquí os dejamos con una imagen de las obras que participaron es esta muestra acompañada del texto que para cada una de ellas escribió cada comisario.

 

Miguel Diéguez - MEMORIES COLLECTOR

Nos topamos con una colección de recuerdos ya erosionados y soportados por un neutro blanco y negro sobre papel. Miguel Diéguez presenta su trabajo Memories Collector a modo de una propuesta instalativa compuesta por tomas fotográficas apiladas en pequeños montones. A su lado, la máquina que permite su eterna reproducción. La insistencia en retomar recuerdos solo provoca su agotamiento. Sus equivalentes visuales infinitamente fotocopiados sufren un evidente blanqueamiento de los tonos, que no es otra cosa, que la pérdida de su nitidez. Lo que vemos está rodeado de la nebulosa del olvido inminente.

 

Lois Brea - L’ÉTRANGER

Lois Brea propone un recorrido personal por una ciudad para él ajena, a través de su arquitectura. Las capturas fotográficas se completan con la transcripción aplicada de una elaborada simbología inventada, convirtiéndonos con ello automáticamente en cómplices de su papel como l’ètranger, termino francés con doble significado, el extraño o el extranjero.

 

Guillermo Molina – INTERNAL AFFAIRS

Con un título que recuerda al cine japonés (Infernal Affairs), Guillermo nos habla de “asuntos internos” o pulsiones innatas, para atacar directamente y sin tapujos el life style actual. Con una obra que se mueve descaradamente o con descaro entre el pop de Andy Warhol, el grafitti, el arte de los enfermos mentales y los niños (formas geométricas, repeticiones, simbolismo y colores primarios), Guillermo Molina parece decir que hace lo que hace porque se lo pide el cuerpo. Pintar, garabatear y transformar cualquier foto de revista o periódico es algo que todos, en algún momento, hacemos sin darnos cuanta, mientras hablamos por teléfono o mientras vemos la tele. Es algo que el cuerpo o la mano hace para decirnos que estamos en el mundo.

 

Aitor Baigorri - MAMÁ

Mamá estoy bien. Aitor, como estudiante emancipado en otra ciudad, manda un mensaje de tranquilidad a su madre, de una manera original, jugando con las formas de la cartografía, de la geografía, y de los GPS modernos: Aitor se posiciona físicamente en el mundo de una ciudad nueva, en la que las esquinas son fuente y fuga para encontrarlo. Lo que pasa en ellas es un mero pretexto para su propia localización. Dice: Mamá estoy aquí y estoy bien.

 

Carmen López – DOCTOR PANTONE

Lo más interesante del trabajo de Carmen López es que mediante el color, el Doctor Pantone cura y regenera el cuerpo, allí donde los cuerpos sufren y son maltratados; allí donde la vida, muchas veces, corre peligro sólo por entrar. Doctor Pantone es una serie fotográfica que busca en los pequeños detalles una pizca de vida a la que agarrarse. No es la sangre derramada que mancha la bata del médico y se vuelve puro morbo abyecto, es el color de la vida que fluye por nuestras venas.

 

Pedro Arias – CERRADO

Cerrado es una serie fotográfica que pare bañarse en la fuentes del cine y el teatro. Los animales de juguete nacen de la sombras para adquirir una fuerza dramática que les dota de vida o, al menos, la ficcionan de manera casi Shakesperiana. Jugando con la realidad y la ficción como lo haría el cine y los efectos especiales, sale a la luz el lado salvaje del juego. Un poco de magia y de luz, para ver que no hace falta demasiada de ninguna de las dos, es más que suficiente para vivir una interesante experiencia. Demasiada magia nos aparta del mundo y demasiada luz nos dejaría en la más absoluta de las tinieblas.

 

Juan Labory – CHATis

Juan Labory propone con su trabajo CHATis una investigación fotográfica a partir del uso de las nuevas herramientas que permite el ordenador. Los pantallazos actúan a modo de re-apropiaciones de la realidad seleccionada y filtrada, en este caso, de un contenido que sondea la auto-exploración a través de las nuevas relaciones que propone la actualidad a partir de Internet. La presentación de su proyecto se realiza a través de un portal tumblr proyectable sobre pared y con ello, nos lleva al ámbito del régimen artístico del post-Internet.

 

David Sáenz – 9076

En el caso del trabajo de David Saenz, 9076, su experiencia personal dividida entre México y Madrid es tomada como punto de partida sobre la que trabajar fotográficamente. La película asume el rol equivalente al soporte mental donde se imprimen y graban los recuerdos de una vida. Los resultados se gestan al azar y las memorias –ahora convertidas en imágenes– se conforman desordenadas a base de solapamientos y lapsos en el tiempo.

 

Clémences Desve – LIVRE D´IMAGES

Clemence Desvé presenta Livre d’images, un diario-collage construido a base de la recolección compulsiva de fragmentos de diferentes orígenes y tiempos. Materiales a los que se les da una segunda oportunidad, vida, lectura y significado. El libro encontrado actúa de soporte dando cabida a una nueva narrativa no-linear, no cerrada, abierta a cada nuevo lector.

 

 Estefanía Silva – TÚNEL

Túnel. O el alma de la cosas. Jaques Derrida contaba poco antes de morir en una entrevista que vivir es sobrevivir a la gente que más quieres, a veces antes de tiempo y otras cuando no hay más tiempo. Estefanía Silva ha realizado una serie fotográfica basada no sólo en el recuerdo de sus abuelos, para lo cual le hubiera valido sencillamente una recopilación de fotos sacadas de un álbum familiar, si no que nos narra con sus fotos la experiencia física de la ausencia. La ausencia se hace patente en una casa inhabitada, a punto de ser vaciada de lo poco que le queda(de vida), en los objetos-los verdaderos guardianes y garantes del alma- de las personas que una vez los poseyeron y dieron vida. Así, Túnel, se convierte en una alegoría de la muerte y el tiempo, pero sobretodo de la VIDA.

 

 Edu Pelegrín – RECUERDO

Por otra parte descubrimos un proyecto de autoría doble Recuerdo/ Påminnelse, con una fuerte base en el potencial evocador de la palabra. Eduardo Pelegrín y su amigo proponen un ejercicio de búsqueda de imágenes paralela y catalizada por conceptos propuestos por ambos. Se plantea una presentación en la que el espectador se enfrenta al juego privado de los fotógrafos, abriendo la posibilidad de plantearse como superar las estructuras conceptuales del lenguaje y comunicar y pensar a partir de imágenes.

 

 Fernando Roldán – PROYECTO 4×5

De alguna manera y casi sin querer, se produce aquí un camino de ida y vuelta dentro de la propia teoría del arte. Si Benjamín dejó escrito en La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica que “la fotografía había liberado a la mano de sus obligaciones artísticas esenciales, las cuales, en adelante recaerán sobre el ojo”. En Proyecto 4×5, Fernando parece empeñado en que vuelva del ojo a la mano, de la mano a la cámara y de la cámara al ojo, otra vez. Haciéndose indivisible e inseparable para la experiencia artística este proceso de continuo nacimiento (Heráclito). De huevo y de gallina, porque no se sabe muy bien o deja en entre dicho, si es la cámara quien dota de sensibilidad al ojo o el ojo a la cámara.

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