Fotografía de Olivia Bee

“Sin un por qué no hay nada que se tenga por sí solo”, entrevista a Virginia de Diego

1 julio, 2013

Sandwich Mixto nació en abril de 2012 de mano de Virginia de Diego, ex alumna de la escuela de Visual Communication. Desde entonces, esta fanzinería situada en uno de los puestos del mercado de Antón Martín no ha dejado de sorprender acompañando su amor por libros y fanzines con tentempiés, concursos de tortillas de patatas, fiestas de disfraces o ciclos de conciertos acústicos.

El pasado marzo se inició un programa de micro-residencias para fomentar la creación y relación entre los residentes del mercado y Sandwich Mixto. Los alumnos de tercer curso de la escuela de Visual Communication del IED Madrid inauguraron este programa de micro-residencias desarrollando propuestas que les permitieron profundizar en la temática de sus Proyectos de Fin de Estudios, testando el funcionamiento de sus ideas en un espacio tan peculiar como el de este mercado. Podéis ver alguno de los resultados en esta página.

Aprovechamos la ocasión para acercarnos a Virginia y plantearle una serie de preguntas.

Fotografía de Olivia Bee

Virginia de Diego, fotografía de Olivia Bee

 

¡Hola Virginia! Ya ha pasado un año desde que pusiste en marcha el proyecto  Sandwich Mixto. Haciendo algo de balance, ¿qué sorpresas te ha traído este proyecto  y hacia donde te gustaría que se orientara en un futuro?

Pues la verdad que las mayores sorpresas siempre han venido de la mano de la gente : gente que ve el proyecto, le gusta y quiere colaborar de alguna manera. Gracias  a esto se han materializado proyectos preciosos.  Una de las cosas que más gratificaciones me está produciendo es este “efecto llamadda” que se está moviendo poco a poco, y que hace que gente que está interesada en hacer y/o crear y que ve las cosas de manera diferente se acerque a conocer el espacio. Y no solo a mi, si no a la gente que está también ligada a Sandwich Mixto; se están creando relaciones entre estas personas, de gusto similar. En definitiva a lo que me refiero, es que me encantaría que Sandwich Mixto siguiera este camino, y tuviera poder real de crear comunidad.

Eres una diseñadora polifacética, con intereses en diferentes ámbitos y disciplinas, ¿nos puedes indicar algún referente que te sirva de inspiración en tu trabajo?

Intento pensar que todas las cosas merecen ser apreciadas, incluso las que nos parecen más banales. Y no un día, sino todos los días: para mi es importante mirarlas todos los días, porque no todos los días ves las cosas iguales. La cotidianedad y todo lo que representa es algo que siempre intento que esté presente en mi trabajo. Y últimamente busco el ‘lado social’ de los proyectos, es decir, la pregunta ¿va a mejorar en algo la vida de la gente? Es algo que intento preguntarme siempre. Y aquí hay muchos tipos de ‘mejora’ así que el abanico es muy amplio. Creo en el poder de cambio potencial que tiene el diseño (y la creatividad) en nuestras vidas.

Ahora que han terminado las microresidencias de los alumnos del IED Madrid, ¿nos podrías contar brevemente en qué han consistido? ¿crees que han tenido impacto dentro del mercado de Antón Martín?

Las micro residencias nacieron como un intento  de abrir un espacio peculiar como es Sandwich Mixto y el Mercado de Antón Martín a creadores de diversas disciplinas, ver cómo intervendrían en el espacio, qué aportarían. De esta manera Sandwich Mixto funciona como puente entre ellos y el mercado.

Cada una de las residencias –y al estar dentro del marco del proyecto de tesis de los alumnos– han supuesto la creación o el descubrimiento de un punto común entre el concepto de su tesis y cualquiera de los elementos del mercado o de SM, lo cual es fantástico porque aquí de nuevo volvemos a que la vida, la cotidianeidad también puede estar presente en cualquier proyecto, tenga la temática que tenga. Lo bonito y lo experimental de todo esto es buscar ese punto común entre, por ejemplo, la metodología del diseño y un mercado. Es crear un nuevo estadio juntando dos cosas que parecen opuestas pero que en realidad son complementarias. ¡Siempre lo son!

Sobre el impacto, pues yo te diría que sí. Aquí también he buscado la mejora del entorno (incluido el social) del mercado, la experimentación y la creación de sinergias entre espacios y gente diversa. Así que creo que sí están teniendo impacto. Hay algunos proyectos que estaban destinados a permanecer una semana y llevan más de dos meses, porque han supuesto una mejora que merece permanecer en el tiempo.

¿Alguna nueva microresidencia a la vista?

¡Pues de hecho, sí! Acabo de terminar la primera residencia después de las de los alumnos del IED Madrid, con Germán Gullón, ilustrador y creativo. El resultado ha sido una experimentación con la cartografía y su materiales; y ya está instalado en Sandwich desde este sábado. Una de las cosas que me parecen importantes dentro de este programa es que al instalar los proyectos o materilizarlos, de repente tienen sentido dentro del marco de Sandwich Mixto, no chirrían, parece que siempre han estado ahí. Creo que es importante.

Ahora en Julio tenemos la última antes del verano con otro exalumno del IED Madrid, Gabriel  Hernández Rodríguez, al que conocimos por el último proyecto que hizo para RV.PAPERS, la nueva editorial de Roberto Vidal.

Fuiste alumna de diseño gráfico en el IED Madrid, ¿qué ha supuesto tu paso por esta escuela?

Lewis Carroll decía: “sé quién era cuando me levanté esta mañana, pero desde entonces creo que he debido cambiar unas cuantas veces”. Soy muy fan no del cambio, si no de los cambios; hasta tal punto que si no vienen de manera natural, me los invento. El IED Madrid me dió la posibilidad de hacer muchos cambios, todos los días, gracias a la variedad de proyectos en los que me vi involucrada. Me dio una visión más amplia de lo que significa un proyecto, fue un periodo en el que desarrollé el interés por los diferentes acercamientos que tiene un trabajo, todos yuxtapuestos y complementarios, la pasión por la experimentación y la mezcla de lenguajes y materiales, y la importancia del discurso y del por qué. Sin un por qué no hay nada que se tenga por sí solo.

¿Algún consejo para los alumnos que están a punto de terminar sus estudios y salir al mercado laboral?

Ay, ¡qué difícil! ¡Jajaja! Es muy difícil dar consejos, así que al final creo que repito lo que me decían mis padres: trabaja duro, pero también descansa “duro”. Creo que esa fase de “inaccion” o de descanso también es muy necesaria para que la creación tenga un “por qué”… las cosas porque sí no funcionan. No a las modas. Busca algo en lo que creas y ve a por ello. Nota: puede no ser fácil. Pero merece la pena.

Irene Vicente.

Esta entrevista tiene una licencia Creative Commons BY-NC-SA 3.0

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